10 consejos para una mudanza perfecta

¡Prepárate!

Las mudanzas son la ocasión idónea para hacer limpieza y deshacerte de todas y cada una aquellas cosas que no usas o no necesitas. Si eres de las que prefiere guardar, mas en tu nueva casa no entra ni un alfiler, si vives en la costa y va a realizar una mudanza en Málaga, por ejemplo, puedes alquilar un cuarto trastero (desde 35 €/mes). En esta época te vendrá genial para guardar las sillas de la playa, la sombrilla, incluso la ropa de verano. Una vez que te habitúas, no podrás vivir sin él.

Después, pasa revista. Verifica que puedes usar el elevador para subir muebles (hay comunidades que lo tienen prohibido); aparca tu turismo en la puerta de tu casa, para que el “día D” lo cambies por la furgoneta; desconecta la nevera la noche antes…

Kit de supervivencia

Piensa en el día después o, incluso, en la noche, si no deseas dormir en un colchón sin sábanas y vestida. Ropa de cama, toallas, pijamas y un neceser para el baño son algunas de las cosas que no te pueden faltar. A la mañana siguiente, necesitas comenzar con fuerzas, descansada… ¡Y limpia!

¿Me la hacen o la hago?

Depende de múltiples factores, pero especialmente de tu presupuesto y de los asistentes con los que puedas contar. Una mudanza para una casa de unos 70-80 m2 cuesta unos quinientos-seiscientos euros (25 m3), siempre y cuando no precises contratar una grúa para subir los muebles por la testera (unos ciento sesenta €), haya o bien no haya ascensor, se pueda estacionar en la puerta, etc. Ten presente el tema de la franquicia (entre noventa-200 €), por el hecho de que en el caso de problemas, es la parte que debes pagar tú.Yo me lo como, me lo guiso

Yo me lo como, me lo guiso

Si te la haces (eso sí, con ayuda de familiares y amigos dispuestos a sacrificar un sábado o bien un domingo), tendrás que alquilar una furgoneta. A fin de que te entre todo sin inconveniente, debe tener una capacidad de unos 18m3. Su coste oscila entre los cien-150 € por un día. A medio camino entre una y otra opción, cuentas con la posibilidad de arrendar solo el traslado de los enseres (unos 400 €), si bien con ella no eludes hacer cajas y desmontar muebles.

Instante “hacer cajas”

Para tener todo listo, necesitas comenzar unas 3 semanas ya antes del día de mudanza. Puedes iniciar por recopilar las cajas de los mercaderes de la zona y si precisas más, comprárselas a las compañías de mudanzas (desde dos €). Para continuar viviendo esas semanas con cierta normalidad, empieza a empaquetar todo aquello que no necesitas para tu día a día: libros, ropa de la anterior temporada… Y un consejo: Aunque la caja sea grande (o bien muy grande) no la cargues al máximo, porque no podrás moverla.

¿De qué forma empaquetar una casa entera?

Sigue un orden. Guarda cada habitación por separado y marca cada caja con el nombre de la estancia a la que corresponda. No olvides hacer inventario. Y si no quieres que nada se rompa por el camino, hazte con un rollo de papel de burbujas o con sábanas viejas, para envolver los objetos más sensibles.

Momento desmontar los muebles

Ante todo, no pierdas ninguna pieza. Mete los tornillos y las piezas pequeñas de cada uno de ellos en bolsas de plástico, especificando el mueble del que se trate. Y si la cosa se dificulta, haz un croquis. Así, será más simple montarlo nuevamente.

Instante furgoneta

Aprovecha bien el espacio. Primero carga los muebles más grandes, después las cajas más pesadas, de manera que aseguren los muebles, y las más ligeras sobre las otras o bien el moblaje. Ve rellenando con las piezas sueltas y asegura con cuerdas, para que no se caiga nada. Un consejo: ponte ropa cómoda y holgada, que te permita libertad de movimientos y no cargues cosas muy pesadas, si no quieres ver padecer a tu cuerpo. Mejor, más viajes con menos peso.

Instante “casa nueva”

Al fin, llegas a tu nuevo hogar, si bien hay tanto bulto que no sabes por dónde comenzar. ¡Apacible! Respira y empieza. Primero, monta los muebles, después, deshaz las cajas, intenta ir doblándolas al tiempo para que ocupen menos espacio, y para finalizar, enchufa el frigorífico (recuerda que cuando menos deben pasar 24 horas para este paso).

Instante “colocar”

A fin de que la cosa cunda y no te pases días y días con la casa patas arriba, empieza poniendo las cosas de la cocina y el baño (al quitarte un número esencial de cajas, te marchas animando). Después, las habitaciones y termina con el salón, que es, normalmente, la estancia donde más hay que colocar. Ahora es el mejor momento para organizar la librería por autores o géneros.

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