OhMyBox! propone cinco recomendaciones para que el cambio de armario no sea un drama

El cambio de temporada puede ser gratificante si se selecciona, ordena y almacena la ropa con ingenio

 

Llega el momento de decir adiós a las chaquetas, los jerséis y las bufandas. Es hora de reemplazarlos por prendas más ligeras que ayuden, como cada año, a hacer más llevaderas las temperaturas primaverales y el calor veraniego. Es bien sabido que el cambio de temporada siempre va acompañado de la tarea de organizar y ordenar el armario. Por ello, desde OhMyBox! proporcionan cinco recomendaciones infalibles para que esta tarea sea más sencilla de lo que parece.

¿Mantener en el armario o guardar en el trastero? El primer paso para llevar a cabo el cambio de armario con éxito es hacer una selección de todas aquellas cosas que, seguro, no se van a utilizar durante la época de calor. La manera más eficaz de hacerlo consiste en tener dos cajas donde clasificar la ropa de la siguiente manera: en una, la que se quiere almacenar para el año que viene y, en la otra, la que se quiere dejar cerca del alcance para usarla cuando sea necesario.

Es primordial lavar antes de guardar. ¿A quién no le gusta vestirse con prendas limpias y que desprendan aquella delicada aroma a suavizante? Sin lugar a dudas, esta fase es crucial para conservar la textura y el color original de todas las prendas. Siguiendo este consejo, dentro de seis meses, cuando toque volver a usar esa ropa, será posible sorprenderse de lo bien conservada que está.

Hacer un almacenaje inteligente. El lugar donde se guarda la ropa también influye en su buena conservación y por ello se debe buscar un espacio adecuado. Se debe asegurar de almacenar las prendas en un sitio seco, con poca luz solar y una temperatura apropiada. Una tendencia que cada vez más usuarios recomiendan es el alquiler de espacios donde guardar con tranquilidad y confianza todos los enseres. Sí, se está hablando de los trasteros: una opción privada, segura, cerca de casa y limpia.

El tamaño sí importa. Para guardar la ropa hay varias opciones: se pueden utilizar cajas de cartón, bolsas de plástico de cierre hermético o fundas de tela. Estos utensilios hacen más cómodo el transporte y almacenaje de la ropa y también necesitan un sitio donde poderlos dejar. Además, muchas prendas de ropa u otros accesorios usados durante la temporada invernal ocupan mucho espacio y, por ello, se debe calcular bien cuantos metros cuadrados se necesitan para guardar todos los enseres.

Aplicar la lógica del orden. Una vez se haya encontrado el espacio más adecuado para guardar todas las cosas durante el cambio de temporada, es recomendable planificar y llenar esos metros cuadrados de la mejor manera posible. El instinto previsor está activado en todo momento y sabe que siempre puede surgir algún que otro cambio de temperatura. Por ello, se aconseja ordenar la ropa de manera estratégica, colocando lo que sea susceptible de usarse más a menudo en un sitio de más fácil acceso y, lo que se vaya a necesitar con menos asiduidad, en un lugar menos accesible. No es conveniente que se encuentre el abrigo de esquí antes que la parka otoñal.

El cambio de armario es una tarea que se tiene que hacer con paciencia, ya que requiere tiempo, energía y, sobretodo, espacio. Desde OhMyBox! ponen sobre seguro que cuando se acabe con toda la organización de la ropa y los otros elementos será la hora de descansar con la consciencia tranquila sabiendo que la temporada siguiente todas las pertenencias estarán debidamente ordenadas.

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